Declaración de Hamburgo
Actualmente, la agricultura tiene la capacidad
suficiente para alimentar a la mayoría de los humanos.
Pero, los científicos, cada vez son más conscientes
de que éste no va a ser el caso cuando seamos 8 mil
millones de personas en el planeta, dentro de unos 20 años.
La necesidad de alimentar a 8 mil millones de personas de
una manera sostenible, comportará un daño medioambiental
enorme, un conflicto social y un reducido crecimiento económico
que afectará a todo el mundo.
Los científicos reunidos en el 3er. Congreso Internacional
de Ciencias de los Cultivos, han alertado a la sociedad y
a los políticos de emprender acciones ante los siguientes
problemas:
· La falta de conciencia de
la gravedad de asuntos, tales como, la seguridad de
disponer de alimentos y la pobreza, a nivel global,
dentro de 20 años.
· La urgencia de proteger los recursos genéticos
y la biodiversidad.
· La reducción y degradación de
los recursos naturales, tales como la tierra y el
agua. |
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Reforzar la investigación agrícola y la educación
a nivel nacional e internacional es un requisito previo para
poder cubrir las necesidades futuras de la humanidad. Creemos
que la esperanza está en nuestra habilidad para alimentarnos
a nosotros mismos vía la mejora de la educación,
el desarrollo de la tecnología moderna y lo más
importante, una apreciación compartida del problema.
Comunicar este mensaje debería ser una de las obligaciones
profesionales y éticas más importantes de los
científicos agrícolas de todo el mundo.
El 3er Congreso Internacional de Ciencias de
los Cultivos, ha alumbrado el hecho de que un desarrollo sostenido
en la producción de plantas y la conservación
de los recursos, es esencial para alcanzar y mantener la seguridad
en nuestra futura alimentación. Esto requiere una visión
más comprensiva en los procesos de producción
ecológicos, especialmente en entornos frágiles
y países con pocos recursos.
Los participantes en el 3er Congreso Internacional de Ciencias
de los Cultivos hemos decidido fomentar el diálogo
necesario para favorecer las contribuciones potenciales de
las nuevas tecnologías, tales como la biología
molecular y la tecnología de genes, a la producción
agrícola y a la gestión y utilización
de los recursos. El conocimiento basado en la ciencia es esencial
para mantener un diálogo con información contrastada
y para una política efectiva de regulación de
las nuevas tecnologías.
ANEXO A LA DECLARACIÓN DE HAMBURGO
Preocupaciones y Perspectivas:
1. Las ciencias
de los cultivos facilitan su base de conocimiento para incrementar
la producción y la calidad de la alimentación
humana, la alimentación animal y la biomasa para uso
industrial y provisión de energía. Las ciencias
de los cultivos juegan un papel vital en mejorar la calidad
de vida de todos los seres humanos, produciendo alimentos
y recursos renovables de una manera segura y sostenida que
cubra las necesidades y estándares del global de la
población.
2. La seguridad
de la alimentación, continúa siendo una preocupación
global creciente, debido a la extensión de la pobreza
y la necesidad de una mejor calidad de los alimentos para
una población que cada vez crece más rápido,
particularmente en los países en vías de desarrollo.
La provisión de alimentos para el mundo, depende en
muchas regiones de la disponibilidad de suelo y agua, los
cuales cada vez son más escasos para una demanda que
va aumentando. Las estrategias de ahorro de agua y una mejor
adaptación de los cultivos, en regiones semi áridas,
con agua y nutrientes limitados, son temas clave para la investigación.
3. Para superar las grandes
pérdidas provocadas por plagas o malas hierbas y reducir
el uso de pesticidas y herbicidas, deberían estar disponibles
las avanzadas tecnologías de gestión de cultivos
integrados y de sistemas de cultivo ecológicamente
sostenibles.
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4. Cuando
se desarrollan nuevos cultivos y nuevos sistemas de
cultivo, el conocimiento de los recursos genéticos
y la biotecnología de las plantas debería
ser desarrollada y aplicada centrándonos en un
plan de producción eficaz y sostenible.
Es necesario un acercamiento integrado y multidisciplinario
a las ciencias de los cultivos para conseguir innovaciones
y mejoras en la producción agrícola y
la conservación de los recursos del campo, a
nivel regional y global. |
5. Para
conseguir la involucración de la sociedad, debe animarse
la participación de los científicos al debate
público sobre los beneficios y riesgos potenciales
de la aplicación de las nuevas tecnologías,
tanto desde el sector público como desde las instituciones
de investigación privadas.
6. Por la
salud humana, debe de darse la máxima prioridad a la
mejora de la calidad y la seguridad en la alimentación
humana y animal a través e la producción, el
almacenamiento, el proceso y la distribución de la
producción.
7. Para
salvar la distancia en conocimiento y tecnologías modernas
entre los países desarrollados y subdesarrollados,
debería de disponerse de mayores recursos para educación,
formación, acceso a la investigación pública
y privada así como a la transferencia de tecnología.
8. Para
reforzar el papel de los agricultores en la administración
de las tierras agrícolas, los recursos naturales y
el medio ambiente, debe darse más énfasis en
la investigación y la educación para crear otro
uso de la tierra, aparte de la producción agrícola.
9. Para
favorecer una mejor comprensión de los impactos medioambientales,
y promover la eficiente utilización de los recursos,
las herramientas de investigación y conocimiento de
las ciencias de los cultivos deben combinarse con las avanzadas
tecnologías en información y comunicación,
tales como los Sistemas de Información Geográfica
(GIS) y el soporte a la toma de decisiones (DSS).
Hamburgo, 22 de Agosto de 2000 |